Mostrando entradas con la etiqueta Cocina internacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cocina internacional. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de abril de 2012

Sal de la vida



Seguramente coincidirás conmigo, la sal es el condimento más rico y necesario para sazonar la comida. Considerada la reina de las especias por ser la más antigua utilizada en la humanidad, la sal es el único sazonador del reino mineral y se obtiene de la evaporación del agua de mar y de minas sumergidas en los océanos.

Es la encargada de proporcionar uno de los sabores básicos a los alimentos (el salado) y de despertar a las papilas gustativas receptoras de este sabor.

Se encuentra fácilmente, sin embargo en la antigüedad su costo llego a ser elevado debido a que obtenerla era complicado y no generaba grandes ventas.

Se sabe que las salinas son las minas de mayor valor, inclusive por arriba de aquellas que producen oro. Esto se debe a que ninguno de nosotros puede vivir sin una cantidad justa de sal, y a pesar que en nuestra sociedad exageramos con el uso de esta especia, también es cierto que resultaría muy difícil dejar de lado su encanto mineral.

Por el modo en que los mexicanos consumimos la sal, bien pudiera ser catalogada como un producto nocivo, ya que en grandes cantidades afecta el sistema orgánico, perjudicando los riñones y el sistema circulatorio, principalmente.

La sal es muy apreciada debido a su sabor maravilloso que resulta ser el principal ingrediente de la mayoría de los platillos alrededor del mundo. Según el lugar de donde se extraiga y de los tratamientos a los que se someta, se obtendrán distintos tipos de sales, desde aquellas de granos finos a los grosos, pero aquella que consumimos regularmente en la comida es la de mar yodatada.

Sal ahumada: de mar o de rocas, esta sal humea con leña o carbón para cambiar su sabor y color. Sirve para realizar carnes y verduras ahumadas.
Uso: ideal para aportar un sabor salado y aroma ahumado en ensaladas, pollo y carnes.
Se le encuentra fina y media.

Sal marina: se obtiene por la evaporación del agua provocada por el sol y el viento. Tiene un sabor más mineral al obtenerse de forma más natural que otras.
Uso: ideal en cortes de carne, pescados y mariscos.
Se le encuentra gruesa.

Sal de maldón: de origen inglés, consiste en cristales de forma plana que se encuentran en finas placas en su estado natural. Es de gran intensidad en su sabor.
Uso: ideal en foie gras y cortes de carne.
Se le encuentra media y gruesa.

Flor de sal: comerciada inicialmente en Francia y producida en el Mediterráneo. Fina sal de mar que flota en el agua como una flor, de ahí su nombre, y se recolecta con un instrumento llamado “lousse”.
Uso: Idóneo para dar el toque final a cualquier preparación
Se le encuentra media y gruesa.

Glutamato monosódico: se extrae tanto de algas como del trigo. Es empelado en la industria alimenticia en preparaciones en sobres (sopas, aderezos, consomés, salsas, carnes, etcétera).
Uso: en preparaciones de cocina china y japonesa.
Se le encuentra extrafina, fina, media y gruesa.

viernes, 6 de abril de 2012

El dorado para una perfecta presentación



Un dorado perfecto es mucho más atractivo en los alimentos cuando se realiza adecuadamente, no sólo se ven bien, también mantienen un gran sabor, buena cocción y no son necesariamente grasosos.

Lo primero que debe tomarse en cuenta para freír es el tipo de grasa o aceite que se va a emplear. Se pueden utilizar variedades animales o vegetales, así como una combinación de ambos.

Es importante no mezclar aceites o grasas que han sido utilizados previamente con nuevos, ya que la mezcla se quemará más rápidamente, derivando en un sabor y color poco atractivo.

Es recomendable emplear aceite de girasol de alto contenido oleico, el cual tiene uno de los mejores rendimientos a lograr que los alimentos sean más crocantes y con color uniforme.

Las carnes y vegetales que se preparan con este método de cocción deben resultar en una textura crujiente, turgente y con un color dorado brillante.

Es necesario tener una porción correcta entre aceite y alimento, así como una temperatura adecuada para freír (175 a 180 °C), de lo contrario la cocción será dispareja.

Las temperaturas muy altas producen que el aceite se queme rápidamente, además de sellar la superficie de los alimentos y evitar que en su interior se cuezan debidamente.

Con poca intensidad de calor los alimentos absorben mucho aceite, su color es más claro y tardan más tiempo en cocerse.

Es importante revisar que la superficie de los alimentos que van a pasar por la técnica de fritura se encuentren lo más secos posible para evitar salpicaduras y la formación de espuma en el aceite.

Los ingredientes descongelados mantienen una gran cantidad de agua en su superficie. Carnes y vegetales con gran humedad deben acondicionarse antes de freír por medio de enharinados, empanizados o rebozados.

Es necesario ser paciente y cuidar el tiempo que permanecen los productos en el aceite, así se obtendrán frituras con características adecuadas e incomparables.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Crème fraîche


La crème fraîche (se pronuncia crem fresh), o literalmente “crema fresca” es originaria de Normandía, el epicentro lácteo de Francia.

Se trata de una crema espesa y madura, que contiene entre un 30 y 40 porciento de grasa. Su consistencia puede estar entre la crema batida y la de la margarina a temperatura ambiente.

Es una adición común a salsas y sopas, pero debe agregarse al final y no hervirse. Es también el acompañamiento ideal para el caviar, el salmón ahumado y un delicioso toque final para postres.

Se puede degustar sobre frutas o como guarnición de un pay o crumble (especialmente cuando se sirven calientes).

Para prepararla se debe mezclar en un tazón ½ litro de suero de leche (buttermilk, preferentemente), ¼ de litro de crema de leche espesa y ¼ de litro de crema agria. Calentar en un bowl a baño María a 30° C. Verter la mezcla caliente en un tazón de cristal, tapar parcialmente y dejar reposar a temperatura ambiente de 6 a 8 horas. Mezclar perfectamente antes de tapar y guardar en el refrigerador, donde puede durar hasta 10 días.

Otra forma es tomar 4 tazas de crema para batir y entibiar con cinco cucharadas de yogur natural con cultivos vivos. Dejar fuera del refrigerador por una noche para que fermente y espese.

En algunos casos puede ser sustituida por crema de rancho orgánica que se expende en diversos supermercados gourmet ya que por su consistencia y acidez se asemeja.

sábado, 2 de octubre de 2010

Fragante ramillete


Para imprimir en sus platillos sabores refinados y toques fragantes, basta asomarse a la legendaria gastronomía francesa y explorar la variedad de hierbas aromáticas que conforman el clásico bouquet garni.

Tradicionalmente empleado en la elaboración de bases para platillos, fondos de diversos géneros. Generalmente se incorporan frescos y dependiendo de la preparación se eligen las combinaciones.

El ramillete puede elaborarse con una o muchas hierbas típicas de la región sur de Francia, pero las combinaciones más comunes son: poro, tomillo, salvia, laurel y perejil. Antiguamente el sur de Francia se encontraba rodeado por grandes boques, mismos que fueron talados por los romanos, lo que ocasiono que el suelo se perfumara, colmándose con la variedad de plantas que en nuestros días son parte de la flora natural.

Y aunque esta zona es la cuna de las hierbas aromáticas, el bouquet garni es empelado en las preparaciones de toda la nación gala e incluso a logrado romper fronteras.

En la elaboración de un bouquet garni se requiere colocar dentro de una hoja de poro las hierbas, agregando al gusto especias como pimienta negra. Una vez colocadas sobre el poro hay que cerrar y atar con hilo cáñamo para en su momento incorporarlo al fondo o guiso.

Se debe tomar en cuenta para su preparación que los sabores se encuentren en equilibrio. Existentes hierbas más potentes, por ello es recomendable probarlas antes de su uso.

Perejil, laurel, mejorana y eneldo tienen un sabor y aroma suave, mientras el tomillo, romero y salvia son intensos.

Hierbas del bouquet garni (ramillete de aromas)

Tomillo: proporciona finura a los embutidos, de sabor dulce y preciso que combina bien con un sinnúmero de ingredientes.

Laurel: procedente de un árbol alto, cuyas hojas son un condimento importante en maceraciones y salsas.

Salvia: de intenso y particular gusto, proporciona notas estimulantes a la carne de cerdo, cordero y aves.

Romero: de aroma resinoso, apropiado para carnes fuertes y pescados.

Hinojo: combina muy bien con preparaciones de pescado, se emplea para la elaboración de pastis.

Mejorana: de similitudes escasas al tomillo, pero de gusto más refinado y dulce. Empleado en platillos de carne picada, pollo y salsas.

Poro: empleado en una gran variedad de platillos y bases para la cocina clásica francesa.

En México contamos con algunos aromatizantes de sabor y aroma intenso, empleados en diversas preparaciones de la cocina tradicional mexicana.

Epazote: su aroma fuerte y sabor franco es empleado en la gastronomía mexicana para elaborar una gran variedad platillos; esquites, chileatole, chilaquiles, frijoles de la olla, algunas variedades de quesadillas, guisos y tamales.

Orégano mexicano: de aroma y sabor más intenso al que crece en el mediterráneo con notas cítricas y dulces, es empleado seco en su mayoría para realzar el sabor de platillos de la cocina popular mexicana.

sábado, 14 de agosto de 2010

Temporada de hongos


Aún recuerdo los sabores y aromas que emanaban los comales en los mercados, lugar para comer quesadillas de hongos, algunas de ellas con queso, epazote y una salsa asada roja de regular picor.

La temporada de lluvias de agosto y septiembre son propicias para el crecimiento de hongos silvestres, la cosecha de estos elementos infunde la creación de platillos con sabores, texturas, técnicas y presentaciones únicas.

Morilla, pambazo, pancita, clavito, pata de pajarito, cuitlacoche, champiñones, robellón y hongo azul son algunos de los nombres de hongos mexicanos cuyo consumo diario se ha visto reducido por la poca producción en invernaderos y la cosecha tradicional que depende de la temporada de lluvias.

Cada hongo cuenta con características especiales que permiten someterlos a diferentes técnicas de cocción y convertirlos en perfectos acompañantes o elementos principales en un platillo. Para lograr aprovechar las virtudes gastronómicas de un hongo es importante conocer la textura, tamaño, sabor y sutileza en aromas que pueden perderse o potenciarse en las distintas cocciones.

Esta es la mejor época del año para obtenerlos, ya que cuentan con un excelente sabor y una calidad única, es importante alejarse un poco de las clásicas salsas de hongos y de los rellenos franceses, para tratar de obtener la parte más profunda de sabor a tierra y campo.

Estructura y cualidades de los hongos

Los hongos se diferencian de las plantas en varios aspectos importantes. La parte que consumimos es sólo una pequeña parte del organismo, la mayor parte del vive invisible bajo la tierra, en forma de una fina y algodonosa red de fibras, llamadas hifas, que se ramifican a través de la tierra para absorber nutrientes. Un solo centímetro cúbico de tierra puede contener hasta 2.000 m de hifas. Cuando la masa subterránea ha acumulado suficiente material y energía, organiza un nuevo y denso crecimiento de hifas entrelazadas que forman un cuerpo fructífero, que se hincha de agua y asoma a la superficie del suelo para liberar sus esporas reproductoras en el aire. Los hongos que comemos son precisamente estos cuerpos fructíferos.

Como el cuerpo fructífero es indispensable para la reproducción y supervivencia del hongo, muchas ocasiones está protegido contra los ataques de animales por venenos defensivos. Algunos de estos venenos producidos por los hongos son mortales. Por eso solo deben recoger setas silvestres los expertos en identificarlas.

El sabor distintivo de los hongos

Los hongos son apreciados por su rico sabor, casi terroso, y por su capacidad de intensificar el sabor de muchos platos. Estas cualidades se deben a en gran medida a su alto contenido de aminoácidos libres, entre ellos el ácido glutámico, que convierte a los hongos –igual que a las algas– en una fuente concentrada natural de glutamato monosódico. Otro reforzador del sabor que es sinérgico con el glutamato es el monofosfato de guanosina, descubierto en los hongos shiitake, y contribuye en su rico sabor.

El cuitlacoche


Es un hongo parásito, Ustilago Maydis, que ataca a las plantas de maíz y que se come en México y América Central desde
el tiempo de los aztecas. Infecta varias partes de la planta, incluyendo los granos de la mazorca que se encuentra en crecimiento, forma masas esponjosas irregulares o agallas que son una combinación de células vegetales muy agrandadas, filamentos del hongo que absorben los nutrientes. Las agallas completamente maduras son bolsas de esporas, negras y secas. El momento óptimo para recolectarlas es de dos a tres semanas posteriores a la infección, cuando el hongo en una mazorca llega a pesar hasta 500 grs. y se encuentra inmaduras del todo. Al cocinar el cuitlacoche desarrolla un sabor dulce, terroso, umami y madera gracias a la glucosa y el sotolon.

El cuitlacoche es la trufa de América.

viernes, 28 de mayo de 2010

La pimienta y su sabor


El principal componente de la pimienta es la piperina, que se encuentra en la fina capa del fruto, y en las capas superficiales de la semilla. La piperina es la centésima parte de picante de la capsaicina de los chiles. Los principales componentes del aroma de la pimienta negra (los terpenos pineno, sabineno, limoneno, cariofileno, y linalool) crean una impresión general fresca, cítrica, leñosa, cálida y floral. La pimienta blanca es aproximadamente igual en picor que la negra, pero carece de gran parte de aroma debido a que fue eliminada la capa exterior del fruto. Muchas veces tiene notas mohosas, probablemente por el prolongado tiempo de fermentación de la capa del fruto (escatol, cresol).

La pimienta se utiliza en forma de granos enteros e preparaciones que dan tiempo para extraer su sabor: encurtidos, compotas, algunos caldos y salsas. Si se muelen los granos, su sabor se extrae más rápidamente y se pueden realizar ajuste de último momento. Por otra parte, al moler se liberan sustancias aromáticas que se evaporan, así que el sabor más fresco y completo es el de los granos triturados directamente sobre la preparación. Incluso los granos enteros pierden mucho de su aroma después de un mes en el molino. Algunos cocineros se valen del tostado breve en una sartén para enriquecer su aroma. Técnica valida siempre y cuando se tenga el debido cuidado de no quemar el género).

Lo mejor es guardar la pimienta en un recipiente hermético en un sitio frío y oscuro. De ser expuesto a la luz durante su almacenamiento, pierde su poder picante, debido a la energía lumínica que reorganiza la piperina, formando una molécula casi insípida (isochavicina).

Pimientas negra, blanca, verde y rosa. Las bayas de pimienta se procesan para elaborar diferentes versiones de la especia.

  • La pimenta negra, la más común, se hace con bayas formadas pero inmaduras, todavía verdes y ricas en sustancias aromáticas. Las espigas de bayas se cosechan enteras y posteriormente se separan de las espigas. Luego se escaldan las bayas durante un minuto en agua caliente para limpiarlas y romper las células del fruto, con el fin de acelerar la acción de las enzimas pardeadoras. Finalmente se secan al sol o en máquina durante varios días hasta que se oscurece la capa exterior del fruto.

  • La pimenta blanca, únicamente es la semilla de la pimienta sin la capa externa del fruto. Se hace con bayas completamente maduras, remojadas en agua durante una semana para que la capa del fruto sea degradada por las bacterias; posteriormente se frotan para quitar la esta capa y por último son secadas. La pimenta blanca es especialmente apreciada porque aporta picante, pero se mantiene invisible en salsas y otras preparaciones de color claro. Se convirtió en un producto importante a nivel comercial en Indonesia, principal nación productora.

  • La pimenta verde se hace con bayas cosechadas una semana o más antes del inicio de su maduración. Para conservarlas, son tratadas con dióxido sulfúrico y deshidratación, o bien se enlatan o embotellan en salmuera, también es válido secar en congelación. El sabor depende del método empleado para su conservación, pero incluye un toque picante, aromas clásicos de pimienta y notas de frescura de hojas verdes.

  • La pimienta rosa o poivre rose, es una rareza derivada de la conservación en salmuera y vinagre de bayas rojas recién maduradas. (Los granos rosas del falso pimiento son totalmente distintos).

Otras pimientas

  • Pimienta caimán o melengueta
  • Pimenta gorda
  • Pimienta inglesa
  • Pimienta de Sichuan

jueves, 27 de mayo de 2010

Sal, elemento esencial


La palabra salsa se deriva, pasando por el latín, de una antigua raíz que significa “sal”, el condimento primordial que preparo la tierra misma miles de millones de años antes que los humanos primitivos aprendieran a animar sus alimentos con tan singular elemento. La sal es un condimento importante, pero es mucho más que eso, es un ingrediente en casi todas las preparaciones de los recetarios mundiales. Importante en la elaboración de alimentos como el queso, carnes y pescados curados, hortalizas encurtidas, verduras hervidas, salsa soya y panes.

Las virtudes de la sal, la sal no es como ninguna otra sustancia que comemos. El cloruro de sodio es un mineral simple, inorgánico: no procede de las plantas, animales o microorganismo, sino de los océanos, en último término, de las rocas que se erosionan y fueron a parar a ellos. Es un nutriente imprescindible, una sustancia sin la que nuestros organismos no pueden prescindir. Es la única fuente natural de uno de nuestros sabores básicos, y por eso añadimos sal a casi todos nuestros alimentos, para redondear su sabor. La sal además realza y modifica el sabor: refuerza la impresión de los aromas que la acompañan y suprime la sensación de amargor. Es uno de los pocos ingredientes que colocamos en las mesas de forma pura para añadirlo a gusto en cada uno de nuestros platillos.

Además de las salsa y ensaladas, hojas con amargor aderezadas para volver la experiencia más sabrosa, otro alimento cuyo nombre deriva de sal es la salchicha, una de las preparaciones en la que la sal es más que un simple condimento. Gracias a su naturaleza química básica, la sal puede alterar los ingredientes de maneras útiles. El cloruro de sodio se disuelve en agua, en átomos individuales separados con carga eléctrica: iones de sodio con carga positiva e iones de cloro con carga negativa. Estos átomos son más pequeños y mucho más móviles que cualquier molécula, por eso penetran rápidamente en los alimentos, donde reaccionan de manera útil con las proteínas y con las paredes celulares de los vegetales. Y como una solución concentrada, del tipo que sea, extrae agua de las células vivas por ósmosis –el agua del fluido menos concentrado sale de la célula para corregir el desequilibrio–, la presencia de suficiente sal en un alimento inhibe el crecimiento de bacterias de la descomposición, permitiendo que crezcan bacterias inofensivas (tolerantes a la sal) que generan sabores. De tal forma se conserva el alimento y mejora su sabor.

La sal es un ingrediente notable. No es de extrañar que desde tiempos inmemorables se haya considerado indispensable, que forme parte de palabras y dichos cotidianos (“Salario”, por la practica romana de pagar a los soldados con sal), ni que haya sido motivo de monopolios e impuestos estatales, y de revueltas populares contra ellos, desde la Francia revolucionaria hasta la marcha de la sal de Gandhi en 1930.

Tipos de Sal

Aproximadamente la mitad de la producción mundial de sal procede de los mares, y la otra mitad de las minas de sal. En Estados Unidos, el 95% es de mina. Según el proceso realizado, las sales de mesa pueden tener del 98 al 99.7% de cloruro de sodio; la cifra más baja es la típica de las sales de mesa tratadas con aditivos para que no se apelmacen.

Sales básicas

Sal fina: La más empleada. Si es marina, se disuelve con rapidez, si es de roca, sala más y se dificulta su dilución en agua.

Sal gruesa: Cristales de sal grandes e irregular, sobre todo utilizados por los cocineros y preferible a la sal fina para cocciones a la sal y curados.

Sales gourmet

Sal de maldón: Cristales de tamaño medio y de forma plana porque se encuentran en finas placas en su estado natural. La gran particularidad de esta sal inglesa es su gran pureza natural. Tiene un fuerte sabor salado.

Sal de Guérande: Sal marina de Bretaña, Francia. Tiene un color gris característico por la arcilla que tapiza el fondo de las salinas. Sus cristales son medianos, ricos en oligoelementos. Es natural, sin aditivos, es la sal "integral" por excelencia.

Flor de sal (Fleur de sel): Hace su entrada en el mercado francés hace unos 20 años. La primera comercialización fue realizada por las salinas de Guérande. Desde hace poco también se produce en Camargues. Es fruto de un proceso de evaporación contolada. En los primeros efectos de la concentración de la sal, cristales de sal ligeros flotan en placas muy finas en la superficie del agua. Es la flor de sal. Se recoge con un instrumento que se llame la "lousse" similar a un rastrillo sin dientes que unos especialistas manejan con gran destreza. La sal de flor tiene una mezcla entre un sabor sutil a violetas y un delicado olor marino. Algunos la denominan: la reina de la sal.

Sal ahumada: Con fuerte sabor y aroma a humo. Utilizada en carnes, verduras, pescados. Potencializa el sabor de los alimentos y aporta un "toque" ahumado.

Sal negra de Hawái: Proveniente de la isla de Molokai en el archipielago de Hawai. Apreciada debido a su "sabor de lujo" y estética en sus cristales negro brillante. Es producida bajo un extricto procedimiento de extracción, en el cual el agua de la costa del Pacífico es filtrada y evaporada en sistemas cerrados con energía solar. Los cristales de sal obtenidos se mezclan con un extracto de minerales para logarar una sal gourmet con 80 minerales, de entre los cuales destaca el carbón activado.

Sal del Himalaya: La sal cristalina que conserva su estructura primitiva natural al ser extraída de los yacimientos posee cualidades muy diferentes a la sal refinada en la forma antes explicada, con su composición en forma de cloruro de sodio recristalizado. La formación orogénica del Himalaya se produjo bajo la mayor presión conocida sobre depósitos de sal formándose yacimientos con una cantidad inusual de sal cristalizada con una estructura cristalina de color rojo anaranjado, siendo una de las sales más ricas y especiales en cuanto a energía se refiere que se conocen hasta el momento.

Sales industriales

Sal nitrificante E250 (nitrito sódico): No se encuentra en estado natural. Se deriva del nitrato sódico mediante acción química. Se utiliza en la industria para mantener los colores atractivos y como conservador.

Glutamato monosódico: Sal sódica del ácido glutámico. Se extraía originalmente de las algas y del trigo. Realza el sabor (malo o bueno) de los alimentos. Es utilizada por la industria alimenticia para preparaciones en sobres.

En las cocinas orientales se utiliza para sobre exponer los sabores. Su presencia puede provocar alergias (síndrome del restaurante chino).

lunes, 31 de agosto de 2009

Migración culinaria “Tacos al pastor”


Los viajeros trajeron con ellos la técnica del kebab (en persa), kepap (en hebreo), gyros (en griego) o döner (en turco). La base del platillo consistía en carne de cordero o carnero aderezada con especias orientales e insertada en una gran aguja giratoria la cual estaba expuesta a una fuente de calor que permitía su cocción, la carne era troceada con ayuda de un cuchillo y dispuesta sobre un pan árabe o pan pita y acompañada por lechuga, jitomate y una salsa de yogur, tahine o harissa.

Ésta es la forma esencial en la que dicha vianda es conocida, sin embargo, los estudios parecen indicar que su origen es puramente hebreo y el know how fue transmitido a turcos y griegos por medio tanto de las poblaciones nómadas que circulaban por la región como por diversos intercambios pacíficos o bélicos que tuvieron en distintas ocasiones. Las nociones geográficas nos permiten imaginar por supuesto que fueron turcos quienes transmitieron a los libaneses el gusto por el plato que más tarde sufriría una metamorfosis a manos de mexicanos.

En la preparación actual del taco al pastor es interesante señalar que la carne se apila en bisteces, previamente marinados y se cocina en una estaca de hierro que gira, semejándose a un trompo, en el cual se asa. Cuando la carne del exterior de la pila se cocina, se rebana con un cuchillo para que las capas siguientes puedan cocinarse. Una vez que la carne ha caído del trompo en pequeñas capas, se coloca dentro de la tortilla y se come el taco con cebolla, cilantro y trozos de piña, y dependiendo el gusto del comensal se añade de igual forma alguna de las salsas preparadas generalmente con tomate verde y chiles verdes o chiles secos.

Forzados a emigrar de su nación debido a los conflictos que se enfrentaban en ésta, los libaneses hicieron acto de presencia en México en 1930, ocupando sitios como Tehuantepec, Mérida o Puebla, se instalaron no sólo con equipaje para su supervivencia sino con un acervo cultural que compartieron con la población oriunda y que fue incorporándose a la historia y a las tradiciones mexicanas.

Puebla, de forma más concreta fue testigo de un nuevo escenario que ocupaba sus calles: espetones verticales exhibían la carne de carnero que estaba lista para caer sobre “gruesas tortillas de harina”, dando como resultado deliciosos “tacos árabes” como los identificaban los nacionales.

La imagen inspiraba confianza, se trataba de algo familiar que bien podía ser consumido por los oriundos y que lejos de limitarse a su degustación, los llevaron al laboratorio experimental de las amas de casa poblanas para adicionarles achiote, sustituir el carnero por cerdo e intentar probarlos con tortillas de maíz recién hechas. Sería preciso estar presente en cada paso de su evolución para poder decir con exactitud qué fue primero, lo cual tal vez sigan guardando en secreto los muros poblanos permitiendo que sólo el sabor sea conocido.

Lo cierto es que el nombre adoptado por este nuevo híbrido fue “tacos al pastor”, proviniendo tal denominación de un estilo de barbacoa que era preparada en el estado de Hidalgo y que fue adoptada por los tacos que hoy monopolizan tal apelativo.

La adición de la piña fue producto de la imaginación de algún gourmet curioso y arriesgado que si hubiese imaginado el éxito de su invención la habría patentado.

Actualmente al dar un paseo por el Barrio Latino de París, encontrarse en una caminata por Atenas, Grecia o incluso en Alemania —en donde la migración turca que ahí reside no olvidó los utensilios culinarios en su tierra—, es fácil sorprenderse al observar un “trompo” como aquí se le conoce, en el que la carne espera a ser envuelta en un pan redondo de trigo. Al verlo nosotros decimos: “mira, como en México”, aunque lo más indicado sería decir “como en el Medio Oriente”, pues es ahí donde se encuentra el origen de estos célebres tacos mexicanos.

jueves, 11 de junio de 2009

Ferran Adrià, Comer para pensar...


Considerado el número 1 de la cocina española y con un prestigio que se ha extendido al punto de ser respetado por la prensa mundial como el genio español de mayor relieve. Ferrán Adrià, a sus 42 años ha saltado a las portadas de los más célebres medios de todo el mundo. The New York Times, Time, Le Monde, El país y un sin fin de publicaciones que le han convertido en un mito de nuestros días.

Chef profesional autodidacta, obseso del trabajo, falto de soberbia, escrupuloso, con vocación pedagógica y mente creadora. Es digno representante de un nuevo arte: la cocina como expresión de la inteligencia y la creatividad, cuyos hallazgos están siendo imitados en todo el orbe, pero que imparte su doctrina y recibe a sus parroquianos tan sólo siete meses al año en su santuario del litoral gerundense, la inaccesible Cala Montjoi de Roses, coronada con tres estrellas en la Guía Michelín.

En su haber está situar a la cocina española en un lugar de honor en todo el mundo. "España despega, Francia duerme la siesta..." (The New York Times). Los títulos no dejan lugar a dudas: el suplemento dominical del periódico Le Monde lleva a su portada a Ferran Adrià con una palabra, "Alquimista", y un interrogante: "¿el mejor del mundo?". Hace tan solo cinco años en el santuario francés dicho reconocimiento hubiera sido imposible frente a grandes chefs como Boucuse, Herme y muchos otros que aplican al titulo.

"Creatividad es no copiar" La originalidad, singularidad y la sagaz inventiva que rompe esquemas y erigen un universo de sabores, texturas y sensaciones insólitas, jugando con las combinaciones más extraordinarias e inimaginables en el paladar mental, son resultado de experiencia de muchas horas en su laboratorio realizando complejas investigaciones que han permitido conquistar a los gourmets más exigentes.

Su cocina -denominada de autor- se centra en el recurso preferente a los productos de la zona, temporada y a la utilización de técnicas innovadoras, profesionales y avanzadas. Su creatividad parte de un conocimiento y dominio de las bases clásicas culinarias.
Hoy día, Ferran Adrià nos muestra en su libro Comer para pensar. Pensar para comer, una descripción de sus procesos creativos a la vez que cuestiona los límites de la creatividad, el lenguaje, el arte y sus diferentes medios de expresión.

La obra trata sobre el diálogo entre la cocina y el arte que busca demostrar a Ferran Adrià, su restaurante y la cocina como unos enamorados del mundo del arte, del que queremos aprender mucho, sin tener pretensión alguna de entrar en su circuito”.
El libro supone un punto de inflexión, en el que “se refleja que hay cosas imposibles que se hacen”, afirma Adrià.

Para el chef, aunque ya se han escrito otros libros sobre él, este es el que ofrece “la imagen más emocional” de todo aquello que defiende desde hace más de 25 años, siempre en la polémica, como lo reconoce al ser considerado por algunos especialistas como el mejor del mundo.
Ferran Adrià, citó también al director de la Tate Modern de Londres, Vicente Todolí, coeditor del libro, y a Matt Groening, creador de la serie Los Simpsons y autor del dibujo de la portada a participar en esta nueva aventura que sin duda dejará huella en nuestras mentes.

Escalopa de Foie gras y reducción de oporto

Preparación para 4 pax

Ingredientes

400 gramos de foie gras fresco
20 mililitros de reducción de oporto (subreceta)
30 gramos de arúgula fresca
4 rebanadas de pan de especias (aprox. 10 x 10 cms)
100 gramos de manzana Grany Smith
40 mililitros de vinagreta de vino tinto (subreceta)

Reducción de oporto

200 mililitros de oporto
20 gramos de azúcar refinada
1 gramo de anís de estrella
1 gramo de canela en raja
1 gramo de cardamomo

Vinagreta de vinagre de vino tinto

10 mililitros de vinagre de vino tinto
30 mililitros de aceite de oliva
5 gramos de azúcar
Sal fina
Pimienta negra recién molida

Procedimiento:

1. Lavar y desinfectar perfectamente la fruta y las hortalizas.
2. Cortar la manzana en rodajas finas y saltear con un poco de mantequilla, reservar.
3. Secar el arúgula y remover las partes fibrosas de los tallos

Foie gras

1. Cortar el foie gras en escalopas de 100 gramos y salpimentar y sellar.

Reducción de oporto

2. En un cazo cónico pequeño, realizar un caramelo claro con el azúcar, incorporar el oporto y las espacias, dejar reducir hasta obtener el punto de miel.

Vinagreta de vinagre de vino tinto

3. En un bowl mezclar el vinagre con la sal, pimienta y azúcar hasta diluirlos por completo, entonces se agrega al hilo el aceite de oliva para mezclar perfectamente.

Montaje:

En un plato de presentación se dispone una rebanada de pan, cubrir con unas hojas de arúgula impregnadas con la vinagreta, posteriormente la manzana salteada, un poco más de arúgula y una capa más de manzana para encima incorporar la escalopa de foie gras. Salsear con la reducción de oporto y tallar el plato con unas hojas de salvia.

domingo, 7 de junio de 2009

D.O. Foie gras

Muchas veces, cuando hablamos de comida representativa francesa, se nos viene a la mente el nombre de foie gras de manera casi instantánea, aunque en algunas ocasiones no sabemos exactamente de qué se trata, qué es, de dónde pro­viene o cuál es su proceso.

Por esto es necesario saber que el foie gras, científicamente hablando, no es sino la hipertrofia grasa del hígado provocada por la cebadura, es decir, por la sobrealimentación de las aves escogidas para ello. Esta técnica culinaria tiene una historia milenaria, pues desde la época de los egipcios se aplicaba con regularidad en aves como el ganso para obtener esta delicia gastronómica. Ellos fueron los primeros en notar que el híga­do de la oca salvaje que migraba hacia el sur almacenaba más grasa de la común, pues la travesía de miles de kilómetros hace que, instintivamente, las aves ingieran grandes cantidades de granos para almacenarlos en el hígado y reservarlos en forma de grasa para obtener la energía suficiente durante el viaje.

Más tarde, los griegos también acostumbraron cebar las ocas y otras aves con trigo mojado en agua, pero fueron los roma­nos quienes desarrollaron algunas variaciones a este proceso utilizando los higos azucarados como cebo, lo cual enferma­ban aún más el hígado de las ocas. Así, se puede decir que el foie gras es, literalmente, un hígado diabético gravemente dañado y agrandado.

En 1651, gracias al cocinero galo François de la Varenne, se uti­lizó por primera vez el término foie gras, una derivación del original iecur ficatum (hígado cebado a base de higos) con el que los nobles romanos bautizaron esta maravilla del mundo gastronómico convirtiéndose en un término tan popular que los galos dejaron de designar al hígado por su nombre (iecur) y sólo conservaron el de ficatum. A partir de aquí las lenguas románi­cas de los países europeos lo transforman en el francés foie, o bien en el hígado del idioma español, y fecato en italiano.

Respecto al procedimiento de elaboración, se puede decir que los primeros tres o cuatro meses las aves gozan de una vida despreocupada, pero después comienza su proceso de “atrofiamiento” cebándolas con una papilla de maíz que se introduce a través de un embudo en cantidades ya medidas. La calidad del foie gras depende directamente del aumento de la dosis diaria de maíz. De esta manera, durante tres semanas de ceba los patos pueden llegar a engullir hasta 18 kilogramos de maíz para generar un hígado de 500 a 800 gramos, mientras que las ocas pueden tragar 25 kilogramos de maíz en cuatro semanas para obtener un hígado de un kilo. Finalmente los mejores cultivadores todavía recetan unos días de dieta para purificar la bilis.

El foie gras se puede conseguir de diferentes formas y para diferentes fines, por ejemplo, se puede obtener en estado fresco. Para ello, se debe tener una consis­tencia compacta y brillante y de ser posible, debe poseer un color rosa. Para las terrinas es importante que el hígado de color crema, tenga un interior rosado. Su mejor aroma lo desarrolla como foie gras demi-cuit, (medio cocido), estado en el que se suele vender envasado al vacío. En conserva, el mejor es el foie gras entier, un hígado entero o un único trozo grande. Si el producto no presenta en su etiqueta más que foie gras, el producto constará casi siempre de varias piezas. El bloc de foie gras avec morceaux, significa que es un foie gras prensado en trozos más o menos grandes. Por su parte el parfait de foie gras contiene al menos 75 por ciento de hígado cebado y el resto de hígado de aves sin cebar. Pero ya sea de una forma o de otra, la ley francesa autoriza la denominación de foie gras a todo producto cuya composición contenga un mínimo del 20 por ciento de foie gras de oca o pato. Asi­mismo, los hígados de oca más finos duran más tiempo en conserva y el hígado de pato posee un aroma más fuerte y recomendable para la elaboración fresca.

El foie gras de oca procede, principalmente, de Alsacia, Pe­rigord y Gascuña; mientras que el foie gras de pato es más común de la región de Toulouse y Landas, sin embargo, cabe destacar que hoy en día Francia importa mucho foie gras de Polonia y Checoslovaquia.

El foie gras no sólo es delicioso, sino también laborioso ya que exige una preparación muy cuidadosa para mantener su calidad impecable. Se tienen que retirar todas las partículas coloreadas de verde por la bilis, además de venas y nervios. El foie tiene un sabor muy sutil que difícilmente se puede com­binar con otros más alegres, su consistencia —que se deshace al paladar— debe saborearse sin adulteraciones y acompa­ñado, preferentemente, de una rebanada de pan ligeramente tostada solamente.

lunes, 4 de mayo de 2009

El tomate visto desde la cocina francesa


El tomate no nació de manera espontánea en la cuenca mediterránea. Se origina en América ¡Como la papa que es el tubérculo favorito de los franceses! El tomate nos evoca una idea mediterránea de la cocina, en el que ahora se inspira. A pesar de esto lo consumimos aquí, en Francia: desde el tomate Belga al Neerlandés pasando por el marroquí o la variedad española... También, contra todo prejuicio, se consume un poco de tomate francés.

Al aparecer en Italia, hacia el siglo XVI, se le llamó pomme d’or (manzana de oro) y se le confirieron virtudes medicinales. Es por las tierras de Gènes y Niza que el tomate conquista posteriormente la Provence.

Se cuenta con una multitud de variedades de tomates: Cornue des Andes (Torta de los Andes), Coeur de boeuf (Corazón de buey), Noire de Crimée (Negro de Crimea), además de las clases híbridas, resultantes de cruces genéticos. El tomate se considera un producto de consumo corriente cuando se compra la producción cultivada en invernadero, pero es también un producto de lujo si tiene etiqueta de denominación.

Como el francés dedica un culto a su comida, se engaña y se deja engañar muy fácilmente a favor de lo que cree es un producto de origen natural. La mayoría de los tomates consumidos en Francia son de calidad organoléptica mediocre. La proliferación de los “jardines o huertos trabajados” que reaparecen en el borde de las nuevas ciudades de Francia ponen de manifiesto cuánto gusta a la gente la idea de volver a entablar lazos con la naturaleza, con la seguridad de tener sus propias producciones para consumo.

Francia se presta bien al cultivo del tomate. Con un clima moderado se la cultiva de norte a sur, resultando productos con nuevos cambios que responden al propio clima y a las variedades originales.

Como lo mencioné anteriormente, la apropiación histórica, de raigambre de la tierra más que otra circunstancia ha detenido la producción del tomate. Aunque sería risible pensar en una verdadera tradición consolidada cuando se sabe que no se conocía esta “verdurafruta” sino hace apenas trescientos años, tiempo breve para la cocina francesa.

Pero el francés es curioso y ávido de aprender y de conquistar; se apropia, introduce e integra los productos que lo seducen. El tomate está ahora presente en numerosas regiones. Principalmente es necesario reconocerle en las regiones mediterráneas. Tomates deshidratados, sopas espesas, gazpachos y tantos otros platos típicos han puesto pie en esta región. La facilidad de obtener mercancía de alta calidad permite a todo el territorio proporcionarse tomates que vienen del sur, del norte o más allá de nuestras fronteras. Por supuesto la calidad pugna con el precio y no es raro encontrar tomates de más de 5 euros el kilogramo en algunos mercados, sabiendo que el efecto estacional no tiene relación alguna sobre el alza o reducción de los precios; los tomates de verano son a menudo más costosos que los tomates que se encuentran en el resto del año y pueden ser incluso más caros en los lugares donde se producen. Es la paradoja de cualquier tierra, francesa o no. Los precios son más elevados en cuanto se está más cerca del lugar de la producción... todo mientras no se indague la verdadera procedencia de los tomates.

Hoy numerosos horticultores, cocineros y coleccionistas gastronómicos buscan el gusto primario del tomate cultivándolo ellos mismos. Sus aportaciones son en verdad una nueva disciplina que indaga sobre las verduras estimadas como antiguas u olvidadas. Sin embargo, desgraciadamente, es necesario reconocer que la mayoría de los tomates consumidos comúnmente son el resultante de cultivos forzados, a menudo fuera del suelo natural. Por ello, estos productos son apreciados únicamente en los segmentos del mercado que prueban su autenticidad natural.

A pesar de todo, el tomate sigue siendo una fuente inspiradora para el cocinero; incluso trivializado por su proliferación, los más grandes lo celebraron como el caso de la salsa “Dugléré”, o la “Tomate farcie” (tomate relleno) descrito en la guía culinaria de Auguste Escoffier. Aunque hoy se adquiere el tomate deshidratado, el micro ha empolvado su uso y los ketchup en toda clase agradan; entre ácido y azucarado, crudo o cocido, el tomate sabrá encontrar su lugar en toda ocasión, será capaz de destacar una salsa, un fondo, una sopa, por el glutamato natural que posee su sabor único y encantador.

Chef Bertrand Simon

sábado, 28 de febrero de 2009

El chile más picante


Primero, recordemos la historia y la ciencia del chile. La palabra chile proviene del náhuatl chilli. En Sudamérica se le llama ají (del quechua o del taíno haxi), en España se le conoce como pimiento porque Colón, confundido inicialmente, llamó a sus semillas “pimienta en vainas… fuertes, pero no con el sabor de levante”. En el Diario de a bordo de fray Bartolomé de Las Casas, acompañante de Colón en su segundo viaje, leemos: el martes 15 de enero de 1493: “También hay mucho ají, que es su pimienta, de la que vale más que pimienta (es decir, que es más fuerte, [N. A.]), y toda la gente no come sin ella, que la halla muy sana”. La palabra pimienta (del latín pigmentus: pigmento, pintura) denominaba originalmente a todas las salsas con las que se adobaban carnes. De ahí que al chile se le llame también guindilla por su color.

Los chiles contienen principalmente vitaminas A y C, potasio y calcio; pican porque contienen una sustancia química llamada capsaicina (8-metil-N-vanillil-6-nonenamida), la cual es un compuesto producido por la planta como un mecanismo de defensa: para evitar ser ingerida por mamíferos herbívoros, a los que produce una fuerte sensación de ardor en la boca. Las aves, por contraste, en general no son sensibles a esta sustancia.

En 1912, Wilbur Scoville creó una escala para medir el grado de picante de los chiles. Originalmente esto era sólo una evaluación subjetiva, pero hoy, con el beneficio de la cromatografía de líquidos, la escala Scoville se ha transformado en una medición objetiva del contenido de capsaicina en cualquier sustancia. De esta forma, se dice que, por ejemplo, el chile poblano tiene unas mil unidades Scoville, y el jalapeño, entre dos mil 500 y 10 mil. El habanero alcanza entre 80 y 300 mil unidades Scoville, a veces más. El límite de la escala es 16 millones de unidades Scoville, lo cual corresponde a la capsaicina pura. Muy tóxica, por cierto.

Bridport News reportó en abril de 2006 que la pareja de científicos y criadores ingleses Joy y Michael Michaud han producido el chile más picante del mundo. Los Michaud partieron de una variedad de chile de Bangladesh conocida como Naga Morich y, después de un proceso de cría y selección, obtuvieron una nueva variedad, que nombraron Dorset Naga. El engendro alcanza las 923 mil unidades Scoville, y fue propuesto para su inclusión en el libro de récords Guinness.

Considerando que el chile más picante registrado anteriormente era un habanero monstruoso de 570 mil unidades, lo cual es francamente obsceno. Cinco veces más picante que el habanero típico con que preparamos unos tacos de cochinita pibil.

La carrera por el chile más picante, sin embargo, no termina aquí. Apenas finalizaba el 2006, cuando el investigador Paul Bosland, director del Instituto del Chile de la Universidad Estatal de Nuevo México, informó que el chile Bhut Jolokia de la región de Assam, en el noreste de India, fue confirmado como el más picante del mundo. Reveló que este espécimen acumula 1,001,304 (sí: ¡un millón mil trescientas cuatro!) unidades en la escala Scoville, por lo que le ganó a los ingleses y fue inscrito como el más picante del mundo en el libro de Récords de Guinness: ¡cien veces más picante que el más picante de los chiles jalapeños! Un gadget extra: se informa que estos súper chiles deben usarse tocando apenas la comida con ellos.

jueves, 19 de febrero de 2009

Filet Mignon


El “filet mignon” es un corte de carne, cuyo nombre le describe perfectamente. Los términos “filet mignon”, derivan del francés y juntos significan: “pequeño medallón”.

Pero a pesar de pequeño, este corte no pasa desapercibido, el filet mignon es el rey de los cortes, o al menos es así como suele considerársele, gracias a su sabor e inmensa suavidad.

Este corte de carne, nace del final o punta de la caña del filete de res o ternera y se obtiene cuando ya no queda espacio para realizar más cortes, es cuando se obtiene el filet mignon, que es justamente ese resto de carne restante.

jueves, 12 de febrero de 2009

Filete Mignon en reducción de salsa de vino tinto especiado

Preparación para 4 pax

Ingredientes:

Filete Mignon

4 medallones de 250 gramos de filete de res o ternera
Sal fina
Pimienta negra molida

Salsa de vino tinto especiado

250 mililitros de vino tinto
250 mililitros de oporto
20 gramos de echalote
20 gramos de mantequilla c/ sal
10 gramos de azúcar morena
10 gramos de canela
15 gramos de cebollín seco
5 gramos de salvia
5 gramos de romero
5 gramos de pimienta rosa
5 gramos de cardamomo

Hongo portobello y elote tierno

40 gramos de cebolla blanca
5 gramos de ajo criollo
170 gramos de hongos portobello
100 gramos de elote tierno
45 mililitros de aceite
15 gramos de perejil
Sal fina
Pimienta negra molida

Puré de papa

500 gramos de papa alfa
45 gramos de mantequilla c/ sal
180 mililitros de leche entera
Sal fina

Procedimiento:

Filete Mignon

  1. Salpimentar los medallones e incorporarlos al grill para obtener los diamantes y el término deseado.

Hongos portobello y elote tierno

  1. Lavar y desinfectar la verdura.
  2. Desgranar el elote y blanquearlo, filetear el hongo portobello, picar la cebolla, cebollín, perejil y el ajo finamente y restar.
  3. En una sartén caliente incorporar el aceite de oliva, agregar la cebolla y dejar que se vuelva traslucida, agregar el ajo por algunos segundos y los portobello sucesivamente, saltear y sazonar para finalmente incorporar el grano de elote, el perejil y el cebollín.
  4. Rectificar la sazón y reservar para el servicio.

Puré de papa

  1. Lavar y desinfectar las papas.
  2. Pelar y cortarlas en cascos para cocer en agua con sal.
  3. Machacar la papa e incorpora la mantequilla, la leche tibia.
  4. Sazonar y colocar a baño María hasta obtener la consistencia deseada y reservar para el servicio.

Salsa de vino tinto especiado

  1. Tostar las especias en el horno a 120º C para que tomen mayor aroma.
  2. Sofreír el echalote con la mantequilla y añadir las especias tostadas.
  3. Incorporar el vino tinto y el oporto, reducir a la mitad y poner al punto con el azúcar morena, reservar para el servicio.

Montaje:

En un plato presentación se dispone al centro un aro para ser llenado con el puré de papa, encima el filete Mignon, se dibujan algunas manchas con la salsa de vino tinto especiado y se dispone sobre ellas la guarnición de portobello y elote.

¡Bon Appétit!

miércoles, 11 de febrero de 2009

Bomba de chocolate

Preparación para 8 pax

Ingredientes:

135 gramos de mantequilla s/sal
225 gramos de chocolate amargo
3 piezas de huevo
3 yemas de huevo
55 gramos de azúcar refinada
10 mililitros de esencia de vainilla natural
38 gramos de harina de trigo
300 mililitros de helado de vainilla
50 mililitros de jarabe de café
120 gramos de fresas
6 canastitas de pasta tulipán
10 gramos de menta fresca

Procedimiento:

  1. Precalentar el horno a 210 ºC.
  2. Lavar y desinfectar la fruta.
  3. Triturar el chocolate amargo y reservar.
  4. Calentar y fundir la mantequilla con el chocolate en el microondas por intervalos de 40 segundos, moviendo con esmero entre cada intervalo hasta que el chocolate se funda por completo, reservar en un lugar tibio.
  5. Batir los huevos junto con las yemas, el azúcar y el esencia de vainilla hasta que espese y tome color amarillo pálido, añadir una tercera parte del chocolate en forma envolvente para incorporar el harina con el resto del chocolate para integrar la mezcla perfectamente.
  6. Engrasar y enharinar los moldes deseados; verter la pasta obtenida en los moldes hasta cubrir ¾ partes de su capacidad.
  7. Ingresar al horno a 210 ºC por espacio de 13 a 15 minutos, retirar del horno y reservar.

Montaje:

En un plato trinche se dispone la bomba de chocolate, colocar encima una quenelle de helado de vainilla y unas hojitas de menta fresca. Tirar a un lado un zig-zag de jarabe de café, para finalmente montar una canasta de pasta tulipán con fresas.

lunes, 19 de enero de 2009

México en Madrid Fusión 2009


México es el país invitado de honor a la VII edición de "Madrid Fusión", con el tema "Otra vía hacia la modernidad culinaria". Es considerado como el congreso de chefs más importante del mundo y la cita gastronómica más relevante del año, en ella se reunirá a más de 70 chefs internacionales, 130 expositores, 7200 personas acreditadas y 560 periodistas.

Según se informa en un comunicado de prensa emitido por el Consejo de Promoción Turística de España, México estará representado por un grupo de chefs de vanguardia que mostrará sus interesantes aportaciones culinarias al mundo.

El grupo de chefs mexicanos: Enrique Olvera, Bricio Domínguez, Patricia Quintana, Ricardo Muñoz y Mónica Patiño, enfatizan que los protagonismos y los egos se quedan a un lado, ya que su interés verdadero es promover una culinaria nacional llena de sabor, expresión y matices.

Hace casi 500 años la cocina indígena comenzó a fusionarse con los ingredientes y las técnicas españolas que arribaron a nuestra nación. Hoy día, nuestra gastronomía es un ejemplo más de la diversidad que caracteriza México. La cocina mexicana es conocida en todo el orbe por su intenso sabor, el uso de especias, ingredientes de sabores únicos y coloridos. Es rica y variada, tras recoger la influencia de la cultura prehispánica, española, francesa e internacional.

Hoy inicia tan importante congreso, para seguir el programa de eventos consulta: http://www.madridfusion.net/

sábado, 17 de enero de 2009

Gadgets para el uso de especias


Presentes en la cocina desde hace siglos, las especias han marcado los procesos de evolución en la preparación de los platillos.

Su uso es de una relevancia total en el quehacer culinario, sin embargo es fundamental seguir algunas recomendaciones para aprovechar plenamente sus propiedades.

  • Las especias se pueden comprar enteras o molidas. La mejor opción es adquirirlas en estado natural (semillas, tallos o raíces) para que conserven más tiempo sus propiedades aromáticas.
  • Hay que revisar que a la hora de su compra las hierbas no tengan moho y que los tallos no estén secos ni las hojas descoloridas.
  • Aunque algunas hierbas se asocian tradicionalmente con ciertos alimentos, por ejemplo, albahaca con jitomate, estragón con vinagre y pollo, o menta con chícharos y cordero, tales usos no son exclusivos.
  • Las hierbas secas poseen un sabor menos concentrado que las frescas
    No es recomendable una cocción prolongada.
  • Se sugiere tener a fuego lento los platillos que se elaboran con romero, tomillo, salvia y laurel.
  • Las hierbas aromáticas deben añadirse al final de la cocción.
  • Las aromáticas secas y las especias se conservan en recipientes herméticos situados en un lugar seco, protegido de la luz y el calor; lo más indicado es el vidrio opaco.
  • Se recomienda guardar las hierbas aromáticas en el refrigerador y no lavarlas hasta el momento de usarlas para no estropear las hojas.
  • También se pueden envolver en papel húmedo y colocarse en una bolsa de plástico. Así se conservan durante varios días.
  • Las hierbas aromáticas se pueden congelar, pero antes hay que desmenuzarlas y lavarlas.

Óleo comestible, el aceite de oliva


Entre sus virtudes hay que mencionar el importante aporte de vitaminas A, D y E, así como el hecho de que es de fácil digestión.

Excepto en la calma de los más remotos conventos, el cultivo del olivo fue prohibido en el Continente Americano durante los 300 años de la Colonia. Con ello la producción de aceite criollo se vio limitada a unos cuantos barriles incapaces de satisfacer las necesidades de una congregación.

El hecho es que este fecundo negocio, la exportación a América de aceite de oliva, benefició a la economía peninsular en mucho mayor medida que todo el oro del Dorado.

Esta veda de aceite en el País prácticamente permaneció hasta hace muy pocos años, por mil y una razones. Los precios del aceite importado lo hacían de difícil acceso, aunado a una oferta limitada. Pero ahora todo esto ha cambiado, existen aceites nacionales de aceptable calidad y la oferta en general es completa.

Sin embargo, la lista de prejuicios con relación al aceite es infinita, amén de que en gran parte de la población no se adapta al gusto.

Entre sus virtudes hay que mencionar el importante aporte de vitaminas A, D y E, así como el hecho de que es de fácil digestión, no engorda y no produce colesterol. Alcanza sin dificultad temperaturas superiores a los 180 grados centígrados sin que la calidad se vea afectada, por lo que es inmejorable para freír los alimentos.

Así como existen muchas variedades de aceitunas, también las hay de aceites. Hay monovarietales o de un solo tipo de aceituna y los coupages, aquellos en los que se mezclan varios tipos, que son la mayoría.

Así como en los vinos, en los aceites también se dan denominaciones de origen, en ello hay varios puntos a tomar en cuenta:

Situación: Región de origen.

Producción: Cantidad de aceite y aceitunas que se producen al año.

Variedad: Los tipos de aceituna que se emplean.

Acidez: Se mide en grados.

Color: Desde el dorado más pálido al verde más oscuro.Aroma y sabor: Los expertos encuentran tonos y matices que lo distinguen.

Aval: En el mercado existen demasiadas marcas, pero por ley deben de exhibir leyendas que definan su calidad.

Aceite de oliva virgen

Los obtenidos únicamente de aceitunas, sin más tratamiento que el lavado, decantación, centrifugado y filtrado.

No debe aplicarse calor en estos procesos para que así conserve todas las vitaminas, sabor y aroma del fruto. Este se divide en varias calidades:

Extra virgen, que no debe poseer acidez superior a 1 grado. Se presenta en clasificaciones tales como monovarietales, coupages, y Denominación de Origen Protegida (D. O. P.).

El fino virgen no debe tener acidez a 2 grados; Mantiene un gusto muy bueno.

El corriente no debe sobrepasar los 3 grados de acidez, de gusto aceptable.

El lampante es aquel cuya acidez es superior a los 3 grados y su gusto puede ser defectuoso.

Refinado

Se obtiene refinando aceites vírgenes, pero de menor calidad en los que su acidez se reduce por diversos métodos, pues debe estar por debajo de 0.5 grados.

Aceite de oliva

Es una mezcla de diversos orígenes y calidades, pero con acidez no superior a 1.5 grados. Es el más comercial, ya que inunda el mercado.

Para su uso como saborizante siempre hay que considerar el denominado extra virgen, porque conserva todas las características de la aceituna de la que procede, habiendo algunas de fortísimo gusto, especialmente los artesanales.

Sin embargo aún se puede hacer que el aceite de oliva cobre aromas y sabores únicos y especiales, al macerar en ellos un sin fin de productos, dependiendo de la receta, del gusto o simplemente del capricho.

Existen varias recetas que son típicas y otras más sofisticadas, sin embargo usted puede experimentar todo lo que desee ya que su confección es en verdad sencilla. Se recomienda emplear aceites cuyo sabor no destaque, a menos que se quiera.

Una vez que se elige la receta, el fruto, condimento o ingrediente a emplear, hay que mantenerlo en un frasco con aceite, durante una semana como mínimo, después de ese tiempo se puede colar y cambiar a una botella donde algunas muestras del mismo condimento servirán como decoración.

No deben calentarse estos aceites, ya que los aromas se evaporan y en algunos casos pueden transformar el gusto. Se usan para condimentar alimentos ya preparados.

A continuación se ofrecen una variedad de consejos e ingredientes para su elaboración.

BPiri-Piri: Este es nombre africano del aceite con chile. Se elabora introduciendo una buena cantidad de chiles secos, que pueden ser de árbol, piquín, morita, chipotle, cascabel o el de su preferencia, en una botella que se llena de aceite. Se le puede hacer un par de canales al corcho, para así sacarlo a gotas directamente sobre el plato o simplemente mantenerlo bien tapado. No es necesario sacarle los chiles pues en este caso, mientras más picante, mejor.

Otra variante es añadirle un par de hojas de laurel secas. Le dará un delicioso gusto amargo.

Ajo: Se procede de la misma manera que el anterior, es ideal sobre pan tostado.

Limón o naranja: Existen dos maneras de hacerlo.

Con cáscara: Se rebana el limón y sobre un plato, se espolvorean con sal las rebanadas. Después de unos 15 minutos se vierten en un frasco y se cubren de aceite, a la semana se filtra y se envasa.

Sin cáscara: Ya sea de limón, naranja o ambas. Se cubren con aceite, un mínimo de tres semanas. Deben reposar y así quedara impregnado con el aroma de los frutos.

Menta: Una ramita de menta fresca o de hierbabuena, una cebollita china, pimienta verde y aceite. Filtrar a la semana.

Albahaca: Unas cuantas hojas frescas y una punta en flor, harán que este aceite destaque sobremanera al añadirlo a un plato de pasta.

Hierbas finas: Una rama de romero, otras de tomillo, dos de laurel, tres dientes de ajo y un par de chiles, durante dos o tres semanas antes de usarse.

Tomate seco: Se emplean tres o cuatro tomates secos, una rodaja de berenjena, otra de calabacita, una raja de pimiento rojo y una rama de orégano.

Canela y jengibre: Unas tres o cuatro rebanadas de jengibre y una rama de canela, le darán un toque oriental.

Trufa: Apenas media trufa le dará a un litro de aceite un gusto profundo e inigualable.

Vinagres, el toque ácido


Seguramente el descubrimiento del vinagre se debió a uno de esos felices accidentes de la cocina. Son tantas sus virtudes que este hecho es casi una bendición.

Se trata de una fermentación acética de líquidos alcohólicos. Como el nombre mismo lo indica, es el vino que se agria y se vuelve ácido, por lo que hay de vino tinto o blanco, de sidra, de perada, de cerveza, de pulque, de arroz, etcétera.

El color varia dependiendo de la calidad, origen y concentración, así que hay desde los completamente incoloros, hasta algunos realmente oscuros, de rojo o marrón casi negro. Pero muchos también son sometidos a colorantes y saborizantes naturales o sintéticos que alteran tanto el sabor como el tono.

Vinagre de vino: es el más común. El que combina mejor con más platillos y se adapta a muchas combinaciones diferentes. El de vino blanco es el preferido por su claridad para escabeches, encurtidos y para combinar por sabores por maceración.

Para elaborar su propio vinagre de vino tinto hay que conseguir un frasco o una botella de boca ancha con un poco más de un litro de capacidad y verter el vino de su elección.

Obviamente que hacerlo con un vino de mucho mérito sería un desperdicio. Sin embargo, utilizar un buen vino de mesa, redundará en un vinagre de óptima calidad.

A continuación habrá que añadir ¾ de taza; unos 175 mililitros de vinagre “madre”, de alguna marca comercial, de buena calidad y no pasteurizado.
Se tapa entonces la botella con varias capas de gas, para que pase algo de aire y se coloca en un lugar relativamente caliente, como la cocina, durante un mes como mínimo.

Se cuela por un cedazo fino o por un papel filtro para café se embotella y ya esta listo para usarse, guardándose de preferencia en un lugar fresco y oscuro.

Para hacer el vinagre de vino blanco se procede de igual manera, pero añadiendo, pero añadiendo misma cantidad de agua pura que de vino. El tiempo de maduración en este caso, será de tres meses como mínimo.

Es importante que al momento de filtrar el vinagre, se deje suficiente líquido a manera que sirva como “madre” para la siguiente ocasión, manteniéndolo vivo con un poco de vino fresco. De esta forma, con el paso del tiempo obtendrá la marca de la casa, es decir su propio sello distintivo.

Vinagre de manzana: resulta ideal para ensaladas con fruta, ya que posee un afrutado gusto a manzana. También se utiliza en una gran variedad de conservas.

Se hace de pulpa de fruta fermentada o bien a partir de sidra. Desarrolla fácilmente una cierta viscosidad o una textura nubosa, que puede remediarse al filtrarlo.

Vinagre de arroz: principalmente chinos y japoneses lo emplean en su cocina. Comparado con otros, es menos ácido. Sus variedades van desde el más suave e incoloro, el rosa y semi dulce, hasta el púrpura, dulce.

Ideal en ensaladas. Combina de maravilla con vegetales crudos como germinados o zanahoria. También se recomienda para marinar pescados.

Vinagre de malta: producido con cerveza, teniendo su sello distintivo en el celebre fish and chips de Inglaterra. Aunque naturalmente es un producto claro, se le añade caramelo para hacerlo más oscuro y darle un toque dulce.

Vinagres macerados: tanto de vino tinto, blanco o de manzana se pueden hacer vinagres personalizados para emplearse en aderezos, marinadas y escabeches.

El procedimiento en todos los casos es el mismo. Sé trata de elegir las especias, condimentos o el estilo que se pretende, y machacarlos muy bien para después colocarlos en un frasco de preferencia esterilizado y que soporte el calor. Posteriormente se añadirá el vinagre caliente, apenas a punto antes de que rompa a hervir. La temperatura ayudara a que los sabores se desprendan y combinen.

Habrá que tapar muy bien el frasco y dejarlo reposar durante dos semanas como mínimo, entonces se procede a filtrarlo y envasarlo en botellas. Se pueden colocar ramas o especias enteras, que servirán para la presentación de producto.

Uno de los más comunes en México y que se emplea para condimentar mariscos es el conocido salsa bruja. Lleva ajos, chile manzano, cebolla, laurel, orégano y pimienta en grano.

También para mariscos está el vinagre de estragón aunque con aves o ensaladas también se lleva muy bien. Se utiliza estragón seco, clavos de olor y cáscara de limón.

Para las ensaladas verdes, el vinagre de rosas también es tradicional. Se prepara igual que el anterior sustituyendo el estragón con perfumados pétalos de rosa secos.

Para guisos de cordero, el vinagre de romero es perfecto.

Con vino tinto se hace un delicioso vinagre de ajo, para marinar las carnes o bien añadirlo a estofados.

Siendo los anteriores los más conocidos, también se puede usar albahaca, laurel, echalote, orégano o tomillo. Entre las frutas, las más empleadas son el limón, naranja, kiwi, fresa y muchos tipos de moras, con su sabor a bosque virgen.